EMPRESA

UNA HISTORIA DE FAMILIA

 

El gran protagonista del desarrollo del Grupo es Michele Ferrero, quien, con deseos de crear nuevos productos y con ideas de vanguardia, ha revolucionado las costumbres alimenticias de millones de consumidores.

Gracias a la constante y eficaz colaboración de su esposa, María Franca, fue el primer industrial italiano que en la posguerra abrió fábricas y sedes operativas en el extranjero en el sector de confitería, haciendo de la empresa un Grupo Internacional.

Debemos remontarnos a los años cuarenta para descubrir las raíces de este éxito, años en que Piera y Pietro, padres de Michele, lograron transformar una pastelería en una fábrica.

Estos primeros y decisivos pasos adelante se deben a los productos “inventados” por Pietro Ferrero y por su hijo, Michele, en ese entonces muy joven. Otro factor de éxito fue la eficiente red de venta organizada por Giovanni, hermano de Pietro, fallecido en 1949.

La historia de Ferrero llega así a la tercera generación. Pietro y Giovanni Ferrero, hijos de Michele y María Franca, han estado junto a los vértices del Grupo como administradores delegados durante más de diez años.

En abril del 2011, Pietro Ferrero muere trágicamente en Sudáfrica mientras llevaba a cabo una misión humanitaria, inspirada y querida por él, dirigida a relanzar la Empresa Social Ferrero en ese país.

Hoy, Giovanni Ferrero continúa conduciendo la Empresa con éxito, apuntando a alcanzar metas aún más ambiciosas, teniendo fuertes y vivas la inspiración y la motivación social fuertemente compartida con los padres y con el hermano. Es una organización basada, hoy como en sus comienzos, en sólidos valores familiares.

En pocas palabras, detrás de la marca, los balances, la expansión de una empresa multinacional, está la historia de una gran y tenaz familia piamontesa que, desde el lema de la Fundación Ferrero "Trabajar Crear Donar", obtiene su extraordinaria fuerza para crecer.